Turismo esotérico en El Alto

(El Alto Bolivia).- Conoce los lugares de la ciudad de El Alto, donde se realizan ofrendas a la Pachamama y todo lo relacionado con estas costumbres.

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El Alto es ideal para la práctica del turismo esotérico. Se enriquece la espiritualidad de una persona por medio de diferentes manifestaciones culturales: ritos andinos, ofrendas a la Pachamama, lectura en hoja de coca, entre otros. Atractivos alteños

Apacheta Jilarata

La apacheta Jilarata está ubicada en Alto Milluni. En medio de un frio intenso y rastros de nieve, desde allí se observan las grandes pampas de pajas secas, animales del lugar y montañas bicolores. Se aprecia el lejano Sajama, el Huayna Potosí, el Mururata, el Illimani y otros.

Ruta “Apachetas Wakas”

La ruta comienza en un poste en la colina donde se marca el sitio donde moran los dioses andinos al pie de los nevados. Hasta allí ha llegado un grupo de chamanes para hacer ofrendas a la Pachamama.

Sentadas con la vista en el naciente a más de 4.000 metros de altitud, las mujeres mascan coca y mascullan oraciones mientras dos chamanes giran alrededor del poste, tocando conchas marinas para llamar a los espíritus. Emana energía, por eso es considerado un momento sagrado. Atractivos alteños

Se ofician los rituales y los dirigen quienes localmente se llaman “amautas”. Regar el suelo con la sangre caliente de una llama sacrificada es la mayor ofrenda.

Según la cosmovisión andina, la Madre Tierra o Pachamama despierta hambrienta y sedienta en agosto tras los meses secos. Para saciar a la diosa, los creyentes realizan rituales de fuego en los que atizan ofrendas y recurren a ella para pedirle buenas cosechas.

Wak’a Jampatu

En la populosa zona 16 de Julio está la wak’a “Jampathu“, que los días jueves y domingos se encuentra atestada por la visita de comerciantes, compradores y curiosos, pero los demás días está solitaria. Junto a ella solo se encuentran los amautas y maestras consejeras quemando una “mesa” y a la espera de clientes con deseos de solucionar algún problema o simplemente de curiosear en su posible futuro.

En este lugar se dice que está enterrado el corazón de Tupac Katari. Se encuentra, también, una pareja de sapitos (macho y hembra) de piedra que miran hacia La Paz. Atractivos alteños

Hay otro sapito que, acompañado de la wiphala, mira desde la parte trasera de la wak’a a El Alto. El lugar ofrece una vista panorámica de la ciudad de La Paz, con el vértigo de estar a un par de metros de la autopista.

El lugar es ideal para que los ciudadanos practiquen las costumbres y creencias que han heredado de sus abuelos, como lectura de la suerte en coca, naipes, cerveza, plomo, etc.

Apacheta Chuchulaya

A 30 minutos de la zona 16 de Julio, camino a Senkata, se encuentra la loma llamada “Chuchulaya”, ideal para dejar atrás las energías negativas que impulsan a realizar cosas malas y actuar contra el prójimo. Se dice que al visitar el lugar se debe tomar una piedra, frotarla por todo el cuerpo con los ojos cerrados y tirarla, a fin de deshacerse de la mala energía.

Las Chifleras

Muestra de las costumbres del habitante alteño. Aquí huajth’as, milluchadas, mesas y otras ofrendas a la Madre Tierra se realizan con productos de la zona.

Las ofrendas se hacen en cualquier época del año. El mes de mayor intensidad es agosto. Atractivos alteños

Es interesante el contenido de las mesas: lanas de colores, incienso, azufre, dulces, muchas figuras que representan casas, familia, dinero, autos, etc.

Wak’a Jamph’atu

Un patrimonio fundamental para los rituales aymaras, pues posee dos sapos en piedra andesita gris. Según los sacerdotes aymaras, en este lugar moran dioses tutelares y fluyen energías positivas.

En sus alrededores se han establecido casetas donde están los amautas y yatiris, quienes realizan para los visitantes diferentes ofrendas a la Pachamama y que también leen la suerte en coca.// Guía de El Alto

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