Cuidado con tu hijo, puede llegar a tener Síndrome del Emperador

Cuidado con tu hijo, puede llegar a tener Síndrome del Emperador

Hace ya varios días, en un canal televisivo, se vio un niño que hacia berrinche en plena Plaza Murillo, el padre a unos cuantos pasos no podía hacer nada, este vídeo se volvió viral en las redes sociales.

Pero más allá de las críticas y opiniones que cada uno tenga, debemos también mencionar que este acto del niño es parte del Síndrome del Emperador, Tirano o del Rey, cualquiera de estas denominaciones se refieren a los niños que no se les puso límites en su educación, donde el niño al no obtener lo que quiere acude a otras acción, acá algunas cosas básicas que nos podrías ayudar a reconocer si nuestro niño tiene el síndrome.

¿Qué es un niño emperador?

Se refiere a los niños a los que no se les puso límites desde pequeños, ellos se pueden distinguir de las siguientes características: Insensibilidad emocional, falta de responsabilidad ante los castigos, no desarrollan sentimientos de culpa y poco apego hacia los padres y personas adultas.

¿Cómo empieza el síndrome del emperador?

Las causas que llegan a influir son muchas, entre ellas en entorno social, la familia, los padres, que son permisibles y no dan límites a los niños, un ejemplo son los padre primerizos que cuando el niño llora le dan todo para que se calle, desde dulce hasta comprarles todo lo que ellos quieren, sin tener en cuenta que están malcriando al niño. Es verdad que nadie nace sabiendo como ser padre, pero tampoco es que los niños no entiendan a edades cortas lo que ellos nos hacen, ya que desde pequeños pueden llegar a manipularnos.

Los niños emperadores, imponen siempre su voluntad, tienen berrinches en cualquier lugar en especial frente a personas desconocidas  que no son parte del entorno familiar y siempre se salen con lo que ellos quieren. Cuando el padre  la madre no refleja o no ejerce el papel de autoridad, el niño emperador suele tomar esto a su ventaja.

¿El síndrome del emperador es una enfermedad?

Es una enfermedad, sí. Lo que ocurre es que, al principio, esta denominación puede corresponder a los rasgos o características de un niño un poco caprichoso, algo distinto de lo que será un problema de salud mental, donde hay agresividad.

¿Cuáles son las señales para reconocer a un niño emperador?

  • Imponen su voluntad.
  • Rabietas en público y frente a la familia.
  • Siempre se salen con lo que ellos quieren, pero que no necesitan.
  • Piensan que el mundo gira a su alrededor.
  • Hacen lo que quieren y lloran cuando se les ponen un límite.
  • Cada vez hacen más grande su chantaje emocional.
  • Patea o golpea a sus padres desde pequeños.
  • Se tiran al suelo y retienen la respiración o fingen estar desmayados, todo para seguir imponiendo su voluntad.
  • El padre siente que educar a su hijo se les salió de las manos.

 ¿Cómo evitar  que nuestro niño se convierta en niño emperador?

  • Establecer reglas claras y explicar las razones de esas reglas (poner límites).
  • El padre y la madre deben tener la misma opinión frente a los problemas y en la educación del niño.
  • Mostrarse persistentes respecto a lo que el padre y la madre hayan decidido.
  • No pelear frente a los hijos.
  • No imponer un castigo que luego no se cumpla.
  • Supervisar todas las actividades de los hijos.
  • Otorgar a los hijos responsabilidades acordes a su edad, como recoger la mesa o llevar el pan, etc.
  • No apartarles ni sobreprotegerles.
  • Poner reglas en casa, como a que hora debe irse a dormir, cepillarse los dientes, la hora de la comida, etc.
Escrito por: Guadalupe Quisbert Tapia

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